Compartir en:

Carta personal

Quien puede entender el ¿porqué de las circunstancias? En el transcurso de nuestra vida ocurren circunstancias inentendibles a simple vista, en las cuales nos preguntamos porque nos suceden a nosotros que hemos hecho, que o cuales hechos nos han generado esta o aquella circunstancia sin embargo no encontramos una razón lógica.

Dios en su infinita misericordia nos muestra de esa manera que somos capaces de soportar hasta los  hechos más alejados de nuestro conocimiento. Siempre nos preguntamos el porqué de los acontecimientos, ¿que los generó? ¿Cuáles fueron las causas que los propiciaron? sin embargó nos quedamos con el manojo de interrogantes, gracias a que no somos adivinos, debemos aceptar los hechos tal cual.

La vida tiene un sabor agridulce el 60% de las veces sin embargo es nuestro deber u obligación lograr que ese sabor no sea tan agrio a nuestro paladar, algunas personas podrán decir que no es tan fácil como parece, yo lo sé no es nada fácil pero ¿tenemos otra opción? si nos cerramos en la negatividad de las circunstancias nunca lograremos disfrutar la vida con sus altibajos.

Una de las circunstancias más dolorosas en la vida según algunas personas es la pérdida de un ser amado (hijo, hermano, madre, padre etc.) muchos de nosotros no podríamos entender el dolor de las personas porque no hemos vivido circunstancias similares o porque simplemente asimilamos de distinta forma las circunstancias que se nos presentan.

En el caso de las mujeres que son madres y han perdido hijos no me dejaran mentir que es un dolor inmenso el que sienten y según ellas nadie que no ha pasado por esa circunstancia lo entendería pero déjenme decirles que están muy equivocadas ya que hay personas que logran entenderlas que aunque no lo crean logran sentir lo mismo que están sintiendo ustedes pero no podemos ayudarlas en ese sentido porque la decisión es de cada persona el cómo vivir cada circunstancia, habrán momentos en los que caerán, habrán momentos alegres, habrán todo tipo de momentos o circunstancias pero depende de cada uno sobrellevar esos momentos o circunstancias.

Nadie en esta vida es superior a la muerte y el dejar ir a los seres amados es tarea de cada uno, como decían los abuelitos “déjenla descansar en paz, ya que si los lloran demasiado ellos no descansaran” o “entrégasela al señor”, “déjala ir tranquila”, puede ser cierto o puede que no (creo que nadie lo sabe). Muchas veces estamos aferrados a los seres queridos que están enfermos o sufren de alguna manera, por lo que ellos no pueden irse en paz, no estamos diciendo que los olviden porque no es así, se está pidiendo cordura y madurez para poder aceptar lo que no podemos cambiar.

No sabemos que hay al otro lado de esta vida (¿habrá vida?, ¿será oscuridad? o en verdad no sentiremos absolutamente nada) nadie lo sabe.

Por mi parte lo único que sé es que he perdido seres muy queridos, familiares que eran fundamentales en mi vida, los cuales ya no estarían ahí nunca más, ya solo podría recordarlos y duele porque no les negaré que duele mucho pero gracias a Dios ellos están descansando tranquilos, a los vivos lo único que nos queda es luchar por nosotros y nuestras familias como dijo Jesús en Lucas 23:28 “Pero Jesús, volviéndose a ellas, dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por Mí; lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos.” ¿Qué significa esto? Que todas las personas que viven se preocupen por los vivos y no por los muertos.

Que dejen descansar en paz a sus muertos o angelitos ya que eso son ahora “Angelitos” los cuales interceden por uno con Dios padre para que nos siga bendiciendo. O que le entregue a Dios a sus enfermos que ya será la voluntad de en la que actué en la vida de la persona.

Demos gracias a Dios por nuestra vida, familia, amigos y trabajo y vivamos la vida lo mejor que podamos para así disfrutarla de la mejor manera posible.